España cuenta con más de 200 rutas de Gran Recorrido (GR), cada una con más de 50 km de longitud, señalización en color rojo y blanco, y nombres tan conocidos como la Ruta de la Plata, la Transpirenaica, o La Ruta del Cid. Con ellos, los PR (Pequeño Recorrido), de menos de 50 km, suman varios miles repartidos por toda España.
Pero además de los GR y PR, España tiene los Senderos Locales (SL), de recorrido corto y dificultad mínima, señalizados en verde y blanco, y pensados para toda la familia. Trayectos que, junto con GR y PR, completan la red homologada por la FEDME (Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada) que supera los 60.000 km de longitud total.
Sin embargo, España ofrece otros muchos senderos de acceso restringido y gestión propia, que permiten completar esta inmensa red de recorridos a lo largo de su geografía: la Ruta del Cares, el Saltillo, el Barranco de la Hoz o la Ruta de los Pantaneros son algunos buenos ejemplos y, sin embargo, todos ellos quedan mermados por la fama y belleza de quien corona la lista, la ruta por excelencia: el Caminito del Rey.
Ubicación, entorno e historia
Ubicado en la provincia de Málaga, en Andalucía, este entramado de pasarelas se encuentra incrustado en un entorno natural completamente sobrecogedor: el Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes, un cañón excavado por el río Guadalhorce.
Abarcando los municipios de Ardales, Antequera y Álora, en orden de inicio a fin, el paisaje presenta paredes verticales de roca caliza de más de 300 metros de altura, con embalses, pinos carrascos, encinas y una fauna dominada por aves rapaces como buitres leonados y águilas reales, que sobrevuelan a los visitantes.
Su origen, sin embargo, dista mucho de la razón que hoy le afama, pero no del mismo paraje que un día sirvió a otro propósito. Los inicios del camino fueron industriales, construyéndose entre 1901 y 1905. La Sociedad Hidroeléctrica del Chorro necesitaba comunicar el Salto del Chorro y el Salto del Gaitanejo para que los operarios hicieran el mantenimiento y transportaran materiales. Así, Rafael Benjumea, el ingeniero encargado de liderar este proceso, aprovechó un desnivel de 101 metros para generar energía.
Pese a que durante los últimos años del siglo XX esta estructura se vio olvidada, deteriorada y en muchos casos peligrosa, incluso mortal, en 2015 se planteó la Gran Restauración que hoy disfrutan sus visitantes, con una pasarela de madera totalmente segura y anclada justo por encima de la vieja.
Recorrido y estructuras
Candidato a Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, hoy cuenta con 7.7 kilómetros de recorrido, de los cuales tres aproximadamente suceden suspendidos en el aire. Sus tramos se dividen a su vez en dos grandes secciones: el tramo norte, de apenas 1 km pero muy fotografiado por su estrechez, y el tramo sur, más largo, que incluye el famoso Balcón de Cristal y el puente colgante clásico.
En lo que se refiere a su estructura, existen tres tipos diferenciados:
- Pasarelas de pared: ancladas directamente a la roca vertical, sin apoyo debajo; es la imagen icónica del Caminito, con exposición máxima.
- Pasarelas puente: tramos más cortos que salvan barrancos laterales o pequeñas hondonadas, con una sensación más estable pero igualmente vertiginosas.
- Puentes colgantes: estructuras suspendidas de cable de acero que cruzan el cañón de lado a lado, sin apoyo intermedio.
Aun así, los puntos más impresionantes continúan siendo el Puente colgante clásico del tramo sur, de 35 metros de longitud y 105 metros de altura; y, su última incorporación, el nuevo puente colgante del tramo final, inaugurado el 10 de junio de este 2026, con 110 metros de largo y 50 metros de altura.
FUENTE: viajar.elperiodico.com
