El senderismo sigue siendo la actividad que concentra el mayor número de rescates en Aragón

Montaña Segura ha realizado un análisis a través de las cifras ofrecidas por el Servicio de Montaña de la Guardia Civil, debido a que son los que se encargan de actuar ante este tipo de rescates en montaña. A través de esta investigación donde se tienen en cuenta los 562 rescates en montaña que realizaron la Guardia Civil en 2025, auxiliando a 865 personas, se han detectado varias características en el perfil de rescatados.   

Estas cifras responden a una alta actividad, que aunque es menor al actividad que en 2024, con 47 rescates y 160 personas menos, continúa marcando la tendencia ascendente de toda la serie analizada. Los datos recopilados por la campaña Montaña Segura reflejan que el senderismo sigue siendo la actividad que concentra el mayor número de incidentes, seguida de otras prácticas como el barranquismo, la escalada o el montañismo.

Asimismo, la mayoría de los rescates tienen su origen en caídas y lesiones con un 48%, al que le sigue los problemas en la toma de decisiones con un 42%.  En mucha menor medida, otro tipo de accidente que se detecta es por problemas técnicos y otros, donde pueden incluirse intervenciones provocadas por cambios bruscos de la meteorología o por una valoración incorrecta de la dificultad de los recorridos.

Uno de los datos más llamativos es que en el 26% de los rescates todas las miembros auxiliadas resultaron ilesas, lo que plasma situaciones de pérdida de autonomía, desorientación, agotamiento o incluso incapacidad para continuar la ruta sin ayuda.

La mayor parte de las intervenciones se concentran en la época de mayor afluencia a la montaña, en la temporada estival. El 52% de los rescates tuvieron lugar entre los meses de julio y septiembre y el 45% se produjeron durante los fines de semana. Además, el 81% de las actuaciones se realizaron con condiciones meteorológicas favorables, desmontando la idea de que el mal tiempo es el principal desencadenante de los accidentes. 

Otro dato relevante es que el 61% de los rescates se registraron durante el descenso de la actividad, un momento en el que el cansancio suele aumentar el riesgo de sufrir percances.

Un 21% de rescatados proceden de Cataluña, superando a Aragón

La procedencia de las personas auxiliadas muestra el carácter turístico de la montaña aragonesa. Cataluña encabeza la lista con el 21% de los rescatados, seguida de Aragón (17%), Francia (14%) y País Vasco y Navarra (12%). Además, casi una de cada cuatro personas rescatadas (24%) era de nacionalidad extranjera.

En cuanto a la composición de los grupos, el 34% de los rescates afectó a grupos de dos personas, mientras que un 21% correspondió a montañeros en solitario. Los grupos organizados representaron únicamente el 7% del total de las intervenciones.

Respecto a las personas rescatadas, el balance refleja que el 48% resultó ilesaotro 48% sufrió heridas de distinta consideración y el 4% restante falleció como consecuencia del accidente.

Por edades, el grupo más numeroso corresponde a personas de entre 18 y 30 años (26%), seguido de quienes tienen entre 51 y 55 años (23%). Los menores de edad representan el 7% de los rescatados, mientras que el 8% supera los 65 añosEl perfil predominante es el de un hombre, que supone el 61% de las personas rescatadas, frente al 39% de mujeres. Asimismo, el 34% de los accidentados estaba federado en montaña.

Consejos para prevenir

Los datos del balance de rescates vuelven a poner el foco en la importancia de la prevención para disfrutar de la montaña con seguridad. A través de este análisis, Montaña Segura ofrece algunos consejos, como tener en cuenta una buena planificación de la actividad, informarse previamente sobre la dificultad del recorrido y valorar con sinceridad la capacidad física y técnica de todos los integrantes del grupo son aspectos fundamentales para reducir el riesgo de accidentes. No hay que olvidar que el ritmo y las posibilidades del grupo vendrán guiadas por la persona con menor experiencia o preparación.

Asimismo, los especialistas recomiendan contar con un plan alternativo que permita acortar o modificar la ruta si las circunstancias cambian, ya sea por cansancio, falta de tiempo o cualquier otra incidencia. Mantener una actitud prudente y tomar decisiones con antelación puede evitar muchos de los rescates de personas que, aunque resultan ilesas, no pueden continuar la actividad por su propio pie. En aquellas rutas de mayor exigencia o cuando existan dudas sobre la preparación necesaria, recurrir a los servicios de un guía profesional es una opción que aporta seguridad y tranquilidad.

FUENTE: Diario de Alto Aragon

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